Dicen algunos prehistoriadores y biólogos que si nos comparamos a otros pequeños mamíferos, los bebes humanos nacemos en un estado inacabado de prematuridad importante ya que el bipedismo (a diferencia de los cuadrúpedos), al modificar la forma de la pelvis y por lo tanto el canal de nacimiento, ha hecho que el parto sea mas difícil; que paralelamente, el cerebro del hombre – y por lo tanto su cráneo- ha crecido mucho; y que entonces, si el bebé humano naciera en el mismo estado de “acabado” que un potro o que un antílope (los cuales salen brincando menos de una hora después de su nacimiento), el parto tendría lugar muchos meses después. Y como en ese tiempo el cerebro crecería, la cabeza no lograría pasar nunca por la vía natural. Para resolver este dilema obstétrico y lograr que la mujer pudiese dar a luz naturalmente, es preciso que desde el punto de vista de la evolución nazcamos prematuros en comparación a otros mamíferos.[1]
Entonces digo
yo que no debe de ser cierto que tomarnos en brazos sea
malcriarnos, no?[4] Si lloramos es porque algo nos sucede y necesitamos ayuda o
simplemente por esta gran necesidad que tenemos de cercanía con nuestra madre, de
sentir la sensación tranquilizante de los latidos de un corazón, los ruidos y
el calor de un cuerpo, el vaivén de sus movimientos, el sonido de su voz y demás
percepciones que conocimos en el útero.[5] Cada una de las terminaciones nerviosas bajo nuestro cuerpito
anhela el tan esperado abrazo[6] y al estar piel con piel, nuestra temperatura, metabolismo,
nuestro corazón y respiración se regulan.[7]
Muchas mamás tienen que hacer un esfuerzo enorme para no levantar a su
bebé de la cuna o coche, porque le dijeron que debe acostumbrarse a no estar en
brazos. Nosotros los bebecitos no lloramos para molestar, ni para hacer
ejercicio pulmonar[8] y a esta
edad no sabemos auto-consolarnos. A veces es que estamos tan cansados que es aun mas
difícil calmarnos, otras veces simplemente queremos que nos carguen y nos
permitan vivir la vida, los quehaceres, las interacciones y los alrededores de
los grandes con ellos en sus brazos o en un portabebé, cangurera, cargador, mochila
para bebés, etc, estimulados por el tipo de experiencia de la que haremos parte
mas adelante en la vida.[9]
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EQUILIBRIO. Madre ... ¡qué bien me siento en tus brazos, sintiéndo el aroma de tus senos! Autora: www.auroraescribano.com |
A veces ocurre lo que menciona el Sr. Ali-Akbar Furutan en su libro Madres, Padres e Hijos, “una madre esta amamantando a su criatura. El
bebé inconsciente de casi todo, frota la nariz contra el pecho de la madre y no
espera nada sino bondad y afecto. Ocurre que el débil infante tiene calambres
en el estomago y no puede tomar la leche.
Como grita y se retuerce la madre de esa angelical criatura suelta a un
torrente de ira. Le pega al niño y lo insulta, y si sigue llorando mucho tiempo
lo abandona en un rincón.”[10]
Habiendo quizas olvidado su instinto materno y heredado otros comportamientos
nuestras madres hacen lo que pueden y muchas veces no están al tanto de las investigaciones que demuestran lo
perjudicial de ignorar nuestro llanto largo tiempo pues el estrés y el llanto intenso liberan grandes cantidades de cortisol,
hormona que recorrerá nuestro cuerpo durante horas y la cual podría dejar huellas
permanentes en el cerebro.[11] Decenas de estudios (ver las referencias en Ne pleure plus bébé !
de Claude-Suzanne Didierjean[12] y en las obras de Margot
Sunderland[13])
llevan décadas
demostrando que no atender a nuestro llanto tiene consecuencias neurológicas, psicológicas
y físicas nocivas sobre nosotros y afecta nuestra relación de confianza hacia
nuestros padres y el mundo en general.
Cuentan que en la etnia de los Woloffs y en otras tribus igualmente guerreras
se realizaba el destete de manera forzada y el padre se llevaba repentinamente
al bebé a otro pueblo alejándolo súbitamente de su madre por varios días. Por otro lado, en una tribu pacifica, cercana geográficamente a los Woloff, la madre siempre estaba cerca de su bebé y el
destete se realizaba de manera progresiva. En la tribu de los Sioux en Norteamérica, pueblo caracterizado
por su inmensa generosidad, la lactancia también se realizaba de manera ilimitada y a
demanda. Por eso algunos especialistas se han preguntado si es la sociedad guerrera la que engendra el destete brutal o si
es el destete brutal el que engendra la sociedad guerrera …[14]
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EL PRIMER BESO. Madre y luz son
una Autora: www.auroraescribano.com
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Entonces …
¿y si fuera cierto que la manera en que comienza nuestra vida puede afectar el
resto de nuestra existencia y que los padres sin saber y al ser mal
orientados, terminan
haciéndonos sentir que no somos del todo
amados, que no hemos sido lo suficientemente buenos en algo[15] quizás coloreando para siempre nuestra vida de ansiedad[16]? Y si fuera cierto que si no nos sentimos óptimamente seguros
en este amanecer de nuestra vida, estaríamos luego tratando de compensar o
buscar el amor y la confianza perdidos por el resto de nuestra vida?
-Agradecimiento especial a la pintora Aurora Escribano por permitirme reproducir su obra -
[1] Didierjean-Jouveau
C-S. (2006). Porter
bébé. Editions Jouvence.
[3] Didierjean-Jouveau C-S. (2006).
[4] Lic. Napolitano P. (2012) Disponible en : https://www.facebook.com/photo.php?fbid=379672615446304&set=a.363399127073653.86793.355236877889878&type=1&theater
[5] Didierjean-Jouveau C-S. (2006).
[6] Liedloff J. (1977). The Continuum Concept : In Search Of Happiness Lost. Cambridge, Massachusetts: Perseus Books. Disponible en: http://www.arvindguptatoys.com/arvindgupta/conconcept.pdf
[7] Bergman N. (2001). Kangaroo Mother Care, Restoring the Original Paradigm For Infant Care. [Documentary]. South Africa. Disponible en : http://www.youtube.com/watch?v=hDOpnCPoBg0
[8] Lic. Napolitano P. (2012).
[9] Liedloff J. (1977).
[10] Furutan A. (2009). Madres, Padres e Hijos. Madrid: Editorial Baha’i. p. 31.
[11] Bergman N. (2001).
[12] Didierjean D-S. (2008) Ne pleure plus bébé ! Editions Jouvence.
[13] Sunderland M. (2007). La Ciencia de Ser Padres. Editorial Grijalbo. Ver esta y otras obras del autor.
[14] Didierjean-Jouveau C-S. (2010). Téter et grandir. Feuillet 14. La Leche League Fonds Documentaire. Disponible en : http://www.lllfrance.org/Feuillets-de-LLL-France/Teter-et-grandir.html
[15] Lo siento, en el momento no me acuerdo de donde saqué esta info! Cuando me acuerde lo publico.
[16] Liedloff J. (1977).